Divulgación Científica

Posverdades y noticias falsas ¿Hasta dónde somos responsables?

Prosumidores es el nuevo concepto que nos define hoy, ya no sólo consumimos, también producimos contenidos propios que viralizamos en redes sociales.

Nos hemos transformado en un Homo Digitalis. Sobre este concepto, además de la post verdad y las fake news hablaremos en esta entrevista realizada a la doctora Marcela Vidal, académica del Departamento de Ciencias Básicas de la Universidad del Bío-Bío, Profesora de Biología y Química (Universidad de Concepción), Magister en Zoología (Universidad de Concepción), Doctora en Ecología y Biología Evolutiva (Universidad de Chile).

Del Homo Sapiens al Homo Digitalis esa es la actual evolución, una evolución cercana en la que somos protagonistas. “Este individuo está conectado constantemente, resuelve e innova problemas que son complejos, es capaz de comunicarse en formato multimedia, descarga y sube archivos a la red, trabaja en equipo, está siempre conectado con personas a nivel global, analiza información para comunicar, se adapta rápidamente a los cambios de aplicaciones o actualizaciones que están dando vuelta en las redes sociales”, enfatiza la académica.

Asociado al Homo Digitalis se encuentran dos conceptos: información líquida y la posverdad. “La información dura proviene de la investigación científica a nivel global, por lo tanto, contrario a este concepto sería la información líquida, que es aquella data que no está sustentada, confirmada o que simplemente se fundamenta en un rumor y eso es sumamente grave”, recalca.

En este recorrido en que el Homo Digitalis deambula entre las posverdades y la información líquida encontramos al vagabundo moral, a quien la Doctora Vidal define como “voluntarios o voluntarias, que se mueven entre diferentes temas de moda y se hacen parte de éstos sin tener una profundidad o conocimiento de lo que están siguiendo, por ejemplo una tendencia de moda es ser anti transgenista o lo que actualmente está más vigente los antivacunas. Esto ocurre precisamente porque la calidad de la información que consumen no es buena”.

Y ¿Qué es la posverdad o fake news? Podemos definirla como la entrega de información distorsionada.  “The Paradox of Participation Versus Misinformation: Social Media, Political Engagement, and the Spread of Misinformation” es el título de la investigación que publicó en Digital Journalism, una de las revistas científicas con mayor impacto en periodismo digital, Sebastián Valenzuela -investigador del IMFD y académico de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica-, junto a Daniel Halpern, James E. Katz y Juan Pablo Miranda, académicos de la UC y de Boston University.

“Más del 75% de los encuestados informaron estar al tanto de al menos cuatro afirmaciones que eran falsas, especialmente las relacionadas con rumores en torno a los grandes incendios forestales de 2017 y a los mitos científicos relacionados con las vacunas”, detalló en el 2019 Sebastián Valenzuela.

Las personas a las que se les dirige este falso discurso tienen dos características importantes, como nos describe Marcela. “Primero, estas personas escuchan lo que quieren escuchar. Segundo, aceptan la manipulación o pierden rápidamente la memoria de acciones que son poco éticas”.

Considerar las postverdades como ciertas socavan la sociedad. Para la académica, “las posverdades, desde el punto de vista ético de una persona, van generando un declive en la honestidad y esto trae consigo un aumento progresivo de la generación de procesos deshonestos, debido a esto los integrantes de una comunidad cualquiera o de un país van a tener predisposiciones que finalmente terminan siendo prejuicios”.

Información científica y comprobable

Estamos en una paradoja. Contamos con un desarrollo científico superior a otras épocas, pero qué pasa que hay desinformación o manipulación. Aquí surgen dos preguntas claves ¿Cómo se comunica desde la ciencia?, ¿Qué se comunica?

La forma de comunicar de la ciencia se denomina divulgación científica cuya finalidad es acerca de manera amena, cercana y rigurosa las temáticas a la sociedad. Esta transferencia de conocimiento para que cumpla su objetivo necesariamente debe cumplir con una serie de compromisos, nos indica Marcela Vidal.

En este sentido lo primero es el compromiso por parte de los investigadores e investigadoras, “considero que es parte de su deber no sólo investigar, sino que también educar a la sociedad y a ellos mismos para difundir lo que hacen y realizarlo bien”.

En segundo lugar, está el trabajo de parte de los gobiernos, “porque también deben permitir y dar una difusión extendida de todo tipo de hallazgos, para tener una sociedad completamente informada. Como ocurre en la mayoría de los países del mundo, los Estados son quienes financian las investigaciones científicas, por lo tanto, cada persona, en cada país tiene derecho a ese conocimiento”, enfatiza la académica.

En tercera posición se encuentra el deber de los medios de comunicación, ya que según nos explica Marcela Vidal, la trasferencia de información tiene que ser concreta, correcta y no parcial, para que así las personas estén al tanto de lo que se está investigando.

Y por último, pero no menos importante “es el compromiso  por parte de las personas” nos indica la académica, “puesto que tienden a leer o a seleccionar sólo parcialidades de una información científica, sin verificar y ahí es donde se caen en errores de creer en las posverdades”.

En este sentido Marcela Vidal ha ido generando novedosas prácticas y laboratorios específicos en la Universidad del Bío- Bío con el objetivo de poder impactar a los alumnos de primer año que entran a las carreras más biológicas.  “Para que ellos aprendan a leer las noticias y aprendan a verificar información, nosotros les enseñamos varios tips, por ejemplo, que deben revisar la fuente que están leyendo para comprobar que sea verdadera. Que sospechen de una noticia extravagante, porque generalmente mientras más rara, es altamente sospechosa”.

En el análisis que ha realizado Marcela con sus alumnos, se han podido percatar que los títulos que son muy ambiciosos, en su interior no dicen nada en concreto, “por ello es sumamente importante que verifiquen que la noticia esté firmada por un periodista o una periodista y también revisar las fuentes que se están citando, sobre todo en el caso que sea un artículo científico”.

Entonces a través de estas buenas prácticas Marcela les está enseñando a sus alumnos que aprendan a hacerse responsables de la información científica que leen. Así a futuro también podrán comunicar y compartir conocimiento de manera eficiente.

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