Divulgación Científica

Fundación 42: La magia de comunicar ciencia

Situaciones extraordinarias surgen a través de las habilidades de algunos individuos que con sus destrezas tratan de distraer a nuestros sentidos y así asombrarnos con ilusiones y juegos.

Es lo que surge de la magia, que ha encantado a grandes y a pequeños por igual desde tiempos muy remotos. Y así como los magos, la ciencia también ha hecho de las suyas a lo largo de la historia, alimentando nuestra curiosidad, ayudando a que nuestro día a día sea más llevadero y haciendo explotar nuestras mentes con cosas que parecen ser sacadas de una película de ciencia ficción. Ambas parecen combinar perfecto en esto de llamar nuestra atención.

Aun así, es difícil que las personas se distraigan del ajetreo diario que pareciera tenerlos absortos en una monotonía en la que les cuesta ver más allá. Pero gracias a algunos valientes que se arriesgan a hacer cosas diferentes, se ha visto que la masa inconsciente como dirían algunos, no es tan inconsciente como parece y están dispuestos a saber más.

Eso lo sabe muy bien José Ilic García, quien se dedica a realizar divulgación científica desde el 2014, principalmente en la Región del BioBío, pero también con participación en otras ciudades del país, donde ha desarrollado exitosas actividades en las que a través de la magia genera un acercamiento del conocimiento científico a la comunidad.

La comunicación de la ciencia es como la marea que levanta a los barcos. Si a más personas les gusta la ciencia, más políticos que estén apoyando esa área del progreso serán votados, así seguramente habrá más dinero para investigaciones y proyectos”. José Ilic

Los inicios de esta aventura

“La idea surgió de mi amigo Cristian Jara». Nos cuenta José. “Lo conocí mientras él estaba haciendo un magister en la Universidad de Concepción, ambos estudiábamos Física, él se enteró que yo era Mago y entonces me propuso que hiciera alguna actividad que uniera la Física con la Magia”.

Desde aquel momento José, junto a su compañero comenzaron a desarrollar un show que mezclaba ambas disciplinas. “Escribimos el guión y nos dimos cuenta que para llevar a cabo el evento necesitábamos dinero, por lo que postulamos a un Sercotec el cual ganamos y nos asociamos con el que en ese tiempo era el Núcleo Milenio de Óptica Avanzada, hoy denominado MIRO”.

“Lamentablemente mi amigo jamás pudo ver, ni realizar el show, ya que se tuvo que ir a Estados Unidos, pero otro compañero científico me ayudó a concretar el proyecto que se llamaba La Magia de la Física, donde realizamos una charla denominada La Entropía y La Flecha del Tiempo, que hablaba de cómo sabemos si el tiempo avanza. El otro espectáculo tenía por nombre El Mundo Cuántico, que básicamente nos comentaba cómo funciona la mecánica cuántica”.

Las charlas eran desarrolladas en torno a una conversación de dos sujetos, uno el científico y el otro un mago. “Mi labor era fingir no saber nada de física, por lo que el científico proponía un tópico que explicaba a través de conceptos, ante ese tema yo reaccionaba y hacía un juego de magia que se asimilaba a lo que él estaba enseñando».

Actualmente debido a la pandemia, es más difícil realizar todo tipo de eventos de manera presencial, pero la tecnología ha abierto un nuevo abanico de posibilidades y de interacciones.

Un esfuerzo de colaboración

Fundación 42, que en sus inicios se denominaba Magia y Ciencia, “surgió desde la necesidad de desarrollar el trabajo de divulgación de manera más expedita, para así no tener que depender de otros para realizar proyectos. Con Fernando Izaurieta y Bárbara Leniz decidimos comenzar con esta iniciativa, y así a través de @Fundacion_42, llevar a cabo todo de manera más fluida, aportando un buen contenido para toda la comunidad”.

En principio habían creado Magia y Ciencia como una empresa, pero no funcionó así, «y tiene todo el sentido del mundo» enfatiza el físico,» ya que hoy en día la divulgación científica no está diseñada para ganar dinero, debido a que en Chile no se le paga a quienes comunican ciencia, porque todo el mundo está acostumbrado a que los divulgadores lo hagan igual por la buena onda y porque les interesa comunicar, entonces se estandariza esa situación”.

“Como Fundación 42 si espero que funcione mejor, es mi objetivo y mi mayor sueño, ya que además quiero que la Fundación sea un referente en cuanto a divulgación, que si necesitan alguna información desde algún medio o institución, puedan tener la confianza de acercarse a nosotros como fuente fidedigna o cuándo se quiera realizar un evento, puedan considerar una actividad entretenida llevar a un científico, en vez de un músico, obvio sin quitarle mérito a ellos, ya que se pueden combinar ambas cosas por igual, como lo hicimos en el evento organizado por @Sofarsounds, que fue bien exitoso».

En relación a lo anterior, para Fundación 42, es de suma importancia, el poder aportar ese granito de arena en la importante labor de comunicar ciencia, como nos indica José «para que así todos podamos crecer como individuos, impulsando al pensamiento crítico y responsable».

Con respecto al nombre elegido, Ilic nos indica que optaron por 42 porque “es el número más famoso de la Ciencia Ficción y básicamente la referencia sale de un libro muy genial llamado, Guía del Autoestopista Galáctico donde se cuenta que 42 es la respuesta a la pregunta última sobre la vida, el universo y todo lo demás, y nosotros vamos a estar hablando de la vida, del universo y de todo lo demás”.

 

Un mensaje transversal

Exponer ideas frente a un público variado, es el desafío que debe enfrentar el equipo de Fundación 42 en cada una de sus presentaciones y charlas, ya que deben lograr que el niño o niña que está presente en la actividada logre captar lo que se está comunicando, tanto así como lo debe entender el padre o las abuelas que en esos momentos estén acompañando a los pequeños.

“Muchas veces los científicos cuando dictan una charla, lo hacen pensando en una clase, y pretenden que en ese tiempo las personas aprendan algo», nos comenta el físico. En cambio Fundación 42 lo que quiere lograr es que la gente salga con nociones de los temas.  «Nosotros diseñamos nuestras charlas para lograr emocionar a la audiencia, y dedicamos tiempo en crear esas estructuras para que el mensaje cause un efecto positivo en las personas”, añade José.

El destructor del tiempo

Un evento científico, que parecía ser uno más de las tantas actividades a realizarse durante la escuela de verano de la Universidad de Concepción el 2018, fue la que realizó José Ilic, junto con Fernando Izaurieta. Lo que no pudieron imaginar, fue que aquella charla crearía tanto impacto, por el éxito y la gran afluencia de público, que aquello marcaría un antes y un después en las actividades de divulgación en la comuna.

En la presentación se realizaron experimentos en vivo y montajes audiovisuales, donde los agujeros negros y el espacio tiempo de Albert Einstein, fueron protagonistas de un show donde se mostró de manera didáctica sobre cómo aquello podría jugar un rol fundamental en un futuro lejano.

«La charla que realizamos con Fernando Izaurieta sobre los agujeros negros fue lo máximo» recuerda José. «Primero yo estaba feliz porque siempre había querido actuar en el Teatro de la Universidad de Concepción, pero como mago. Con Fernando, ya llevábamos un tiempo haciendo charlas y había funcionado bien la dupla, entonces se nos ocurrió hacer un show mega masivo para toda la gente y de carácter gratuito. Nos inspiramos en las charlas de navidad que realizan en Londres los científicos más top del Royal Society. Nosotros queríamos hacer algo parecido y que también se pudiese repetir siempre en la misma fecha”.

Para sorpresa de los expositores, el evento fue todo un éxito,  «no esperábamos que el teatro se repletara, de hecho yo tenía diseñado el guión para iniciar cuando la gente viniera llegando, y cada cierto rato iría diciendo, ¡pasen y tomen asiento!, pero cuando salí al escenario no quedaba ni un espacio disponible, fue impresionante. La gente se portó súper bien. Mi intervención la debía terminar a las 19:15 hrs en punto, para darle el paso Fernando, y ¿por qué a esa hora? se preguntarán, porque en el año 1915 fue publicada la teoría de Albert Einstein”.

“Fue una experiencia maravillosa.  Algunas personas cuando terminó la charla se quedaron a esperarnos para felicitarnos, y además ahí supimos que había quedado mucha gente fuera del teatro. El hecho de saber que hay interés por conocer sobre estos temas y que la gente se mueve en masa para acceder a ese conocimiento, es lo que te da aún más fuerzas para seguir haciendo este trabajo y siempre mejorando. Nuestra idea es seguir creando nuevos eventos con contenidos de calidad”.

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