ODS

El trabajo de la Fundación para la Superación de la Pobreza por avanzar en línea con los ODS

Cada vez existe más consciencia al interior de las organizaciones respecto a la importancia de trabajar en pos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) propuestos por la ONU. En la práctica muchas de ellas han impulsado medidas con el objetivo de ayudar a frenar el cambio climático, y avanzar hacia la erradicación la pobreza y el desarrollo sostenible. Es por ello que una de las instituciones que está llevando a cabo una planificación en regiones en torno a este tema es la Fundación para la Superación de la Pobreza.

Con más de 26 años de existencia y presente en gran parte del territorio nacional, esta entidad ha ejecutado diversas alianzas estratégicas con el Estado y convenios de cooperación con los Ministerios de Desarrollo Social y Familia, Vivienda y Urbanismo, Cultura, Arte y Patrimonio con el propósito de generar líneas de acción en los territorios abordando la pobreza desde una perspectiva multidimensional, es decir alejada de la mirada de las carencias para hacer énfasis en los recursos y capacidades de las comunidades. Para hablar sobre el caso de La Araucanía, el director regional Bernardo Pardo conversó con Marca Social sobre el presente de esta entidad y los desafíos que hoy surgen a raíz de la pandemia de Covid-19.

¿Qué acciones han articulado en La Araucanía para lograr el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS)?

En este contexto hemos aportado por desconcentrar el capital humano, invitando a jóvenes a trabajar en comunas aisladas, rurales y con altos indicadores de vulnerabilidad. Esta invitación se plasma mediante la implementación del Programa Servicio País y en los aprendizajes que se generan por parte de Propuesta País, ambas líneas de trabajo institucional nos permiten abordar de manera permanente los desafíos propuestos por los ODS.

El trabajo que realizamos a nivel comunitario nos permite aportar, en coordinación con los Municipios y actores de diferentes escalas territoriales, a mejorar la “capacidad de agencia” de las personas, las organizaciones y los territorios. Lograr que las personas puedan decidir libremente en consecuencia, logren desarrollar su “capacidad de agencia” son un aporte sustantivo para disminuir la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad.

En esa línea ¿Cuáles han sido los avances desde la fundación en favor de la Agenda 2030?

Nuestro modelo de trabajo busca que los grupos humanos con que acordamos trabajar obtengan logros objetivos, subjetivos y relacionales, que se expresan en diversas etapas que comienzan por la generación de vínculos significativos y activación de la comunidad, lograr el escalamiento asociativo, avanzamos hacia un escalamiento estratégico y finalmente apostamos por la consolidación estratégica. Esta ruta nos permite visibilizar, activar y conectar la comunidad con la estructura de oportunidades, sea esta pública o privada.

Con este marco hemos logrado acompañar experiencias de nivel local como apoyo “Leufu Budi Llaguepulli” en Teodoro Schmidt, diseño y construcción de la Aldea Intercultural Trawü Peyüm en Curarrehue o el diseño del Centro de Salud Mapuche en Galvarino. Otros aportes en los últimos años son la puesta en valor del Salmón Chinook en Caleta La Barra, acompañamiento en la administración del Espacio Costero Marino e Pueblos Originarios Budi-Tolten en la comuna de Teodoro Schmidt, por ejemplo.

¿Qué desafíos  identifica en la región?

Hoy día la región tiene grandes desafíos el primero relacionado con la disminución de la pobreza y como esta afecta principalmente a los adultos mayores, sectores rurales, población indígena y mujeres. La región presenta determinantes sociales que debemos abordar de manera sistémica, integral e inclusiva, en lo anterior el Estado tiene un rol fundamental para generar las condiciones que permitan generar condiciones de calidad y de acceso hacia derechos fundamentales.

¿De qué forma la pandemia ha agudizado los índices de pobreza en La Araucanía?

Los indicadores son evidentes respecto de las brechas que afectan a algunos grupos y que persisten entre grupos de población: La pobreza es mayor en áreas rurales, entre niñas, niños y adolescentes; indígenas; y en la población con menores niveles educativos. En el último tiempo hemos visto que el aumento de estas brechas es mayor cuando las ayudas monetarias no llegan a los hogares que deben llegar.

En lo particular la digitalización del acceso a los beneficios sociales ha puesto en evidencia brechas estructurales complejas de abordar. Por ejemplo, no existe conectividad de calidad en todas comunas y menos en los sectores periféricos de estas, los niveles de analfabetismo potencian el analfabetismo digital y funcional, esto impide que las personas, sobre todos los adultos mayores, pueda acceder a beneficios sociales de manera fácil y directa.

 ¿Han tenido que cambiar estrategias para disminuir este efecto?

En función de lo anterior, hemos realizado ajustes referidos a nuestro “que hacer” a nivel local. Si bien el Programa Servicio País se ha caracterizado por realizar un acompañamiento con un énfasis en el mediano y largo plazo, en contexto de pandemia hemos implementado tres líneas estratégicas: Apoyo e intermediación a la gestión municipal e institucional, Apoyo y gestión de redes y, Apoyo e intermediación a la gestión comunitaria.

Algunos ejemplos de anterior son la implementación de programas de acompañamiento de adultos mayores mediante medios remotos, distribución de chip telefónicos para estudiantes y dirigentes, capacitaciones y talleres de formación y trasferencias de competencias técnicas y sociales dirigidas a líderes y lideresas.

En el ámbito de la alianza con otros actores de la sociedad civil está la implementación del Fondo de Respuesta Comunitaria financiado con aportes de la empresa privada e implementada por un consorcio de ONGs como Fundación Techo, Fundación Hogar de Cristo, Comunidad de Organizaciones Sociales, Balloom Latam, Fundación Instituto Indígena y CET-Sur.  Una segunda experiencia es la implementación del Programa Chile Comparte Salud ejecutado por Fundación Techo e intermediado localmente por la Fundación Superación Pobreza este proyecto permitió entregar atención de salud a cerca de 1.500 personas en ocho comunas.

 ¿Cómo se puede impulsar el desarrollo sostenible en las zonas urbanas y rurales de la región, entendiendo que ambos espacios tienen necesidades distintas?

Como institución tenemos la convicción que, para lograr el desarrollo sostenible, este además debe ser inclusivo, en este sentido entendemos que debe propenderse a generar modelos de integración vertical y horizontal entre los espacios urbanos y rurales. Si bien ambos espacios tienen necesidades distintas creemos que la provisión de servicios es complementaria, desde este punto de vista los asentamientos urbanos pueden ser concebidos como proveedores de servicios, los sectores urbanos pueden ser proveedores de bienes. RIMISP (2015) plantea incentivar el desarrollo de servicios especializados en las ciudades intermedias, adoptando ambientes dóciles que apoyen la diversidad social y aumentando la inversión en los alrededores rurales para reducir la brecha respecto al centro urbano, lo anterior podría tener un potencial para la reducción de la pobreza.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in:ODS

Next Article:

0 %